TESTIMONIOS

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¿TE ATREVES?

BIBIÁNA BOROS

Mikel es increíble y le estoy muy agradecida.

Tuve problemas metabólicos múltiples que me provocaban muchos síntomas como hipotiroidismo, problemas digestivos, tinnitus y problemas de equilibrio entre otros.

Quería integrar en mi proceso de curación otro método y no solo confiar en la nutrición y corregir los factores ambientales, sino también apoyar a mi cerebro y a mi sistema neurológico. Así es como me interesé por Z-health y encontré a Mikel.

Excedió mis expectativas con respecto a Z-health y, en general, sobre nuestras capacidades. Mikel tiene un profundo conocimiento, explica todo en detalle, tiene en todo momento una mano tendida para ayudarte y creo que él mismo es la mejor referencia para su gran trabajo. Él hace lo que hace con verdadera pasión.

¡Disfruté cada momento de nuestras sesiones! ¡Gracias!

SANDRA GARCÍA

Tengo 42 años. De jovencita practicaba gimnasia artística y fútbol. De mayor, senderismo, empecé esgrima, algún intento de escalada realicé y por último practicaba Pilates.

Con 17 años me disloqué el tobillo y ahora lo estaba pagando. Un ligamento externo totalmente distendido, daño en el flexor del dedo gordo del pie, fascitis plantar, principio de espolón, una pulvagia, tocada del psoas e inserción de la cadera (todo del lado derecho) al parecer de la lesión antigua, me había dejado prácticamente sin poder moverme. Como mucho, caminaba, poco y mal.

Fui al médico de cabecera, al traumatólogo, rehabilitación, masajista, fisioterapeuta, acupuntura, fisioterapeuta especialista en deportistas, punción seca, reposo, y algún que otro remedio casero intenté pero nada, iba a peor.

Por último me habían propuesto quitar fibras de los dedos del pie, cosérselo al ligamento, taladrar el tobillo, pasar el ligamento y cosérselo sobre sí mismo.

Contacté con Mikel. En mi primera sesión en septiembre 2016, me preguntó qué quería conseguir en esa sesión. No sabía muy bien qué contestar porque no sabía si era pedir mucho o no pero le contesté: “Hombre si me dejase de doler y funcionase sería genial!” mientras señalaba a mi lado inferior derecho con los ojos empañados.

Tengo que hacer un paréntesis y puntualizar que a mí no me gusta que me toqueteen mucho y soy escéptica en general pero llegados a este punto me quedaba poco por intentar, humo, plumas y cánticos antes de someterme a una operación.

Dos horas más tarde con tan solo unos ejercicios sencillos tenía una risilla floja incontrolable que me duró unos días y hasta podía bailar el twist sin ningún tipo de dolor o molestia!

Dos semanas más tarde hasta salí en tacones con mis amigas ¡después de ocho años, por lo menos, sin poder ponerme unos tacones!

Lo mejor de todo es que hasta la fecha sigo perfectamente incluso me han desaparecido bastantes varices y reducido “la chepa” por inflamación de la cifosis que ya no lo está (tenía una desviación de dos centímetros).

No es que recomiende nada, solo cuento lo que he vivido en primera persona. Ha cambiado mi vida a mejor un 100%.

Rápido, sencillo y duradero. Un cambio de vida. Muchísimas gracias Mikel, estoy eternamente agradecida.

MÍCHEL GARCÍA MORENO

Dar 5 estrellas a alguien que consigue acabar con un dolor a priori crónico, por una lesión por la que un neurocirujano muy reputado, la única solución que te da es operarte de la espalda, puede parecer un pago algo desagradecido. Yo como creyente, sé que Dios está siempre a mi lado y con cosas como ésta me lo confirma.

Con una única puerta abierta que era operar mi hernia cervical para erradicar ese intenso e inmenso dolor, tras haber visitado también a uno de los mejores y más reputados rehabilitadores, y poco menos me dijo que no iba a conseguir recuperar la masa muscular que perdí en el tríceps del brazo izquierdo que es donde me tiraba el dolor antes de irse a la cara anterior de mi antebrazo donde se focalizaba.

Desde ahí esperando que me volviese a dar cita el rehabilitador, coincidí con Mikel, al que tengo el placer de conocer desde hace años y con quien coincidí en otro centro de rehabilitación de una mutua de trabajo.

Cuando me contó que estaba estudiando el tema del neuroentrenamiento y que era una técnica totalmente novedosa y muy eficaz, me dejó maravillado incluso antes de que me viera y me mandara los ejercicios. Luego fue vernos, hablarlo y concretar para empezar con el neuroentrenamiento.

La mejoría fue desde la primera semana. En cuestión de dolor, la desaparición de éste fue inmediata y sorpresiva. Imagino que para ésto, como para todo en la vida, es importante la predisposición, la fe en lo que estás haciendo y en este caso en Mikel (eso lo llevaba por adelantado en mi caso) y una actitud positiva.

Con todos esos ingredientes en mi marmita, el resto fue ser disciplinado en mi rutina y seguir creyendo en Mikel, en mí y en Dios que también está ahí con la gente buena.

No quiero aburrir a las marmotas, solo dar las gracias infinitas a Mikel, animar a quienes empiecen y seguir con mis entrenamientos cuya base es ésta y a la que, una vez se recupera uno, puedes añadir lo que quieras y no te afecta como el propio Mikel prescribe.
¡Ánimo y a seguir adelante!

DIANE BUCKLE

Bueno, ¿por dónde empezar?... Le estoy muy agradecida a Mikel por encarrilar mi vida de nuevo.

Después de un arduo viaje con el cáncer, mi cuerpo y mi bienestar emocional habían quedado en un estado lamentable.

Los efectos secundarios como el dolor articular, las noches enteras sin poder pegar ojo, calambres y un sentimiento general de tristeza por la pérdida de mi antigua yo, me llevaron a un camino plagado de doctores y muchas drogas de todo tipo. Casi me recetaban una diferente cada semana.

Cuando me mencionó la palabra "ejercicio", en mi imaginación aparecieron largas horas de entrenamiento y dolor. Pero, vaya, estos neuroejercicios han resultado ser asombrosos.

¿Quién podría haber pensado que algo tan sencillo podría producir un cambio tan enorme? Ahora puedo dormir más de cuatro horas cada noche y puedo subir escaleras, cosa que antes me resultaba doloroso y terrorífico por miedo a caerme.

Siempre estaré en deuda contigo. Espero con ansia lo que me depare el futuro... Espero ansiosamente la vida.
Besos. Gracias.

MARTA PÉREZ

Hola, quiero dar las gracias a Mikel porque con los ejercicios que me recomendó he conseguido recuperarme totalmente de la lesión que tenía en los tobillos.

Debido a que tengo el pie cavo, con el tiempo me he ido dañando los tobillos (y eso a pesar de que llevaba plantillas) hasta el punto que el dolor me limitaba incluso caminar, hacer deporte y, por supuesto, no podía usar tacones.

Visité a traumatólogos, fisioterapeutas, osteópatas, pero nada, me decían que los dolores eran debido a la forma de mi pie y poco más o menos, que era normal que me doliese.

Acudí a Mikel y comencé hacer los ejercicios que además son muy fáciles y he notado la mejoría súper rápido.

He mejorado mi forma de caminar, lo definiría como más cómoda y cuando hago los ejercicios me siento más ligera, ya no tengo pesadez en las piernas.

Estoy realmente asombrada y súper contenta. ¡¡Así que mil gracias, Mikel!!

ELMA PALACIO

A día de hoy, tengo 84 años.
Hace tres años sufrí un aparatoso atropello del que salí con la pierna izquierda rota y un fuerte golpe en la cabeza.
Pese a mi edad, antes del accidente me gustaba mucho caminar y casi todos los días me daba largos paseos.

Pasé por quirófano, donde me pusieron una chapa y varios tornillos con no muchas garantías de recuperación porque también padezco de osteoporosis.

Después del periodo de convalecencia tras la operación, pasé a rehabilitación, en donde estuve unos seis meses. Finalmente, la rotura logró soldarse, pero la movilidad de la pierna no era la misma ni de lejos. De hecho, tanto la médico como el rehabilitador me dijeron que no podría volver a ganar nunca la movilidad que había perdido. Además, la pierna me dolía bastante y mi caminar se me hacía muy penoso. Me costaba muchísimo subir y bajar el más mínimo escalón si no era con la ayuda de algún apoyo. Ni que decir tiene que las escaleras eran una barrera infranqueable y me cansaba mucho caminando pequeñas distancias.

Además, había cogido un miedo terrible a todo lo que se acercaba a mi sin que yo me diera cuenta y tenía problemas de equilibrio. Vamos, que mi situación era muy lamentable y distaba mucho de mis facultades físicas antes del accidente.

Empecé a hacer los ejercicios que me mandó Mikel y en una semana empecé a recobrar la movilidad que me habían dicho que nunca volvería a tener. A las pocas semanas me di cuenta de que la pierna ya no me dolía, que los problemas de equilibrio habían desaparecido y las cosas que no veía acercarse ya no me asustaban.

Por si fuera poco, había ganado un 10% de densidad ósea, algo que sorprendió en gran manera a mi médico habitual que me la llevaba midiendo varios años.

Estos sencillos ejercicios se han convertido en parte esencial de mi día a día, como es el comer o respirar y hoy en día estoy mejor que antes de que me atropellaran. Camino mejor y tengo mejor salud que muchas amigas que son bastante más jóvenes que yo.
Siempre le estaré agradecida a Mikel por el cambio tan radical que he tenido en tan poco tiempo.

Mi calidad de vida ha mejorado lo que no me podía imaginar.

RAFAEL HERNÁNDEZ

Buenas, mi nombre es Rafa, tengo 42 años y he hecho deporte toda mi vida y espero poder seguir haciéndolo muchos años más.
Algunos de estos deportes son y siguen siendo en mayor o menor medida: artes marciales, correr, skate, bicicleta de montaña, escalada, submarinismo, trekking, esgrima, snowboard, surf, algo de fútbol y baloncesto (aunque en estos dos soy bastante malo), voleibol, algo de los típicos ejercicios de gimnasio, algo de ballet y danza contemporánea y alguno más que seguramente se me queda atrás.

Profesionalmente he sido instructor de artes marciales, militar profesional, conductor, mozo de almacén, camarero, entrenador personal y bombero.

Por todo este uso que le he dado trabajando, opositando a bombero y practicando deporte, llevo conmigo diversas lesiones y molestias con las que he aprendido a convivir. Con la ayuda de traumatólogos, fisioterapeutas, masajistas, acupuntores y osteópatas he ido superando algunas por completo y otras se han quedado conmigo con unas u otras secuelas.

Hasta llegar a Mikel, al que conocí en el curso de formación de bombero, luego como compañero del equipo de trabajo, como amigo y ahora como neuroentrenador. De esto hace ya 14 años, ahí es nada. En este tiempo he visto su seriedad, profesionalidad, amistad… y más cosas, pero con estas tres me bastó para ponerme en sus manos cuando me dijo, "igual podemos mejorar esas lesiones recurrentes y mitigar otras". Esa palabra, “podemos”, fue la clave, porque no iba a darme una formula mágica, ni a decir “Yo te he curado” cual chamán.
Me enseñó cómo reeducar mi cuerpo. y aún lo hace, de una manera muy sencilla y cómoda.
Con su ayuda, siendo consciente y algo constante, he conseguido olvidarme de un esguince de tobillo que ni recuerdo los años que llevaba conmigo haciendo aparición de manera intermitente al correr, de una tendinitis en el codo que me limitaba al escalar, en esgrima y al coger peso y que con los ejercicios y pautas de Mikel está bajo control, al igual que de una lesión de los rotadores del hombro. He mejorado en la movilidad articular en general, pero sobre todo en muñecas, tobillos y dedos.
Sólo puedo decir que estoy muy contento con los resultados que he conseguido en un plazo muy corto de tiempo usando “La Magia de Mikel” como la llamo yo.
Por supuesto que seguiré contando con Mikel como neuroentrenador, además de seguir recomendándolo a todo el que lo necesite.

Gracias Mikel. Un abrazo enorme.

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